|
La Vanguardia, 28.4.2006: El gran negocio europeo de Estrasburgo
El gran negocio europeo de Estrasburgo
El Parlamento Europeo sospecha que la ciudad francesa le ha estado estafando durante los últimos 25 años
BEATRIZ NAVARRO - 28/04/2006 Bruselas. Servicio especial
El eurodiputado francés Gérard Onesta se llevaba ayer las manos a la cabeza, perplejo, al narrar los hechos. "¿Cómo íbamos a pensar que las autoridades públicas de Estrasburgo iban a comportarse así?", se lamentaba el vicepresidente encargado de política inmobiliaria del Parlamento Europeo. Ni en sus mejores sueños los detractores de esta sede alsaciana se habían imaginado un escándalo similar. El visceral rechazo de muchos eurodiputados a Estrasburgo no es por desprecio a sus encantos históricos o culinarios, sino por el engorro y el coste que supone trasladarse 12 veces al año a esta ciudad, en lugar de celebrar los plenos en la sede de Bruselas. Tras 25 años de presencia institucional en Estrasburgo, la Eurocámara acaba de descubrir que la ciudad le cobra un sobrealquiler del que no estaba al corriente. En lugar de hacer de mero intermediario entre la institución y la empresa propietaria de los edificios, todo indica que el Ayuntamiento aprovechaba para embolsarse unos cuantos millones de euros cada año. "Con todas las ventajas que tiene por ser la sede de una institución tan prestigiosa, nadie había pensado que la ciudad nos podría estar cobrando un sobrealquiler", se defendía ayer Onesta.
El escándalo ha salido a la luz durante las negociaciones para la compra de los inmuebles (dos edificios de oficinas, de los cuatro que ocupa la Eurocámara), hace un mes.
Desde entonces, la alcaldía de Estrasburgo sigue sin soltar prenda sobre qué parte de los 10,5 millones de euros mensuales de alquiler no van a la empresa propietaria - la holandesa SCI Erasme-, sino a sus arcas públicas. La falta de cooperación de la ciudad para aclarar el caso ha enfurecido a los diputados. El presidente Josep Borrell va a pedir la intervención del primer ministro francés, Dominique de Villepin, para mediar en el conflicto.
Aunque no hay una estimación oficial de las cantidades que Estrasburgo ha estafado, los diputados sospechan que son entre uno y 2,8 millones de euros al mes durante el último cuarto de siglo. Hasta que la alcaldía entregue la documentación solicitada y se determine si tenía alguna justificación para obrar de este modo, la Eurocámara ha acordado suspender el pago del alquiler.
El precio de venta se había pactado con la empresa propietaria en 120 millones, equivalentes al alquiler de 12 años. El Ayuntamiento les había garantizado que les cedería gratuitamente el suelo, pero - según reveló la prensa alsaciana- contaba con recibir 29 millones de euros de la operación y así lo ha reconocido la alcaldesa, Fabienne Séller. Sus excusas son frágiles. Obras que no justifica con facturas, el redondeo de pasar de francos a euros y, como remate final, la compensación por el "riesgo" de que la institución abandonara un día la ciudad y los edificios - conocidos como Salvador de Madariaga y Winston Churchill- se quedaran sin uso. Este último argumento provoca carcajadas en Bruselas, porque esta posibilidad nunca ha pasado de ser el sueño dorado de muchos diputados ya que, según los tratados, esta decisión sólo puede tomarse por unanimidad, es decir, con el acuerdo de Francia. La polémica de los alquileres les da alas para reforzar su campaña. Con una sola sede y un solo idioma de trabajo, el Parlamento reduciría en un 75% sus gastos, recordaba ayer su secretario general. La compra de los inmuebles está suspendida y el Parlamento investiga si la conducta de las autoridades locales puede considerarse delito.
Erschienen in der spanischen Tageszeitung "La Vanguardia", 28.4.2006.
|